¡A bordo, todo es mi responsabilidad!
Todas las personas a bordo deben ponerse un PFD, especialmente en situaciones de emergencia, ya sea que la ley lo requiera o no. Las situaciones de emergencia incluyen tráfico de navegación elevado, condiciones climáticas adversas, situaciones peligrosas locales, distancia de la costa, operaciones nocturnas y navegar solo. Las situaciones de emergencia pueden producirse repentinamente. Las condiciones meteorológicas pueden cambiar de un momento a otro. Póngase el PFD para estar siempre listo. Si se aproxima una tormenta, asegúrese de que todas las personas a bordo se hayan puesto el PFD y diríjase a la costa más cercana y segura.
Para minimizar el riesgo de ahogarse, ¡el PFD más seguro es el que usted está dispuesto a usar!
Cómo ponerse un PFD en el agua
Ponerse un PFD en tierra o en un barco estable puede ser una tarea sencilla. Sin embargo, colocarse un PFD en el agua puede llegar a ser muy difícil. No se tiene el mismo apoyo o equilibrio que se tendría normalmente. Aunque debe tener puesto el PFD antes de meterse al agua, se aconseja practicar cómo ponerse un PFD en una piscina o en aguas poco profundas para tener una idea de cómo es el proceso. Familiarícese con su PFD y aprenda a ajustar las correas. Las distintas capas de ropa pueden dificultar su capacidad de ajustar el PFD en el agua. La temperatura del agua, el estado del mar y la habilidad para nadar de cada persona deben tenerse en cuenta, ya que pueden afectar la capacidad del usuario para ponerse y ajustar correctamente el PFD.
Técnica para ponerse un PFD en el agua:
- Abra el PFD con la parte interior hacia arriba y fuera del agua.
- Gire el PFD a fin de ubicar el orificio para la cabeza.
- Pase ambos brazos a través de los orificios para los brazos.
- Levante los brazos sobre la cabeza.
- Colóquese el dispositivo alrededor del torso.
- Ajuste el dispositivo para ceñirlo.