Golpe de calor Síntomas y tratamiento
El golpe de calor es una situación de emergencia que requiere atención inmediata, ya que puede poner en riesgo su vida. Ocurre principalmente en niños pequeños o en ancianos con problemas de salud. Trabajar o hacer ejercicio cuando hace calor o en condiciones de alta temperatura sin beber las cantidades necesarias de líquido es la principal causa de los golpes de calor.
Síntomas de golpe de calor
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Temperatura interna extremadamente alta (hasta 106 °F)
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Piel caliente, enrojecida y seca
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Pulso acelerado
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Respiración rápida y superficial
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Dolores de cabeza
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Confusión, comportamientos extraños
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Posibles desmayos, pero la persona puede recobrar el conocimiento
La temperatura corporal elevada daña los órganos internos, sobre todo el cerebro. La pérdida de fluidos corporales también puede provocar un descenso peligroso de la tensión arterial. Si cree que alguien está sufriendo un golpe de calor, empiece a tratarlo inmediatamente, mientras otra persona llama al 9-1-1. Debe hacer todo lo que esté a su alcance para refrescar inmediatamente a la víctima del golpe de calor. Lo mejor es sacar a la persona del sol y sumergirle el cuerpo en agua fría, por ejemplo, en un río, un arroyo o una bañera.
Otra opción es quitarle la mayor parte de la ropa, rociarlo con agua y abanicarlo enérgicamente. Envolver a la persona en sábanas mojadas puede ayudar a que el cuerpo pierda calor más rápidamente. Si la persona está consciente y alerta, ofrézcale agua u otros líquidos. Evite la cafeína y las bebidas alcohólicas, ya que deshidratan el organismo. Las víctimas de un golpe de calor también deben colocarse en un lugar fresco. Recueste a la víctima y dele pequeños sorbos de líquido cada cinco minutos. Las bebidas deportivas (sin cafeína) son la mejor opción, pero el agua suele ser más fácil de conseguir. Vigile atentamente los signos de descompensación, pero no es necesario acudir con urgencia al hospital ante un caso normal de golpe de calor.