Mantenimiento preventivo de la embarcación
El mantenimiento de su embarcación es tan fundamental como la experiencia de navegar en sí misma. Cuando una embarcación recreativa está bien mantenida, el riesgo de averías se reduce al mínimo.
En los últimos años, el 8 % de los accidentes de navegación y el 4 % de las víctimas fatales que se registraron en los EE. UU. ocurrieron como resultado de un equipo defectuoso que no había recibido el mantenimiento adecuado.
Motor
Debe acostumbrarse a inspeccionar y verificar todos los componentes y fluidos del motor cada vez que navegue, así como a realizar un mantenimiento periódico.
Estos son algunos consejos para el mantenimiento del motor:
- Cambie el aceite con frecuencia, según las recomendaciones mínimas del fabricante o una vez por temporada.
- Verifique y sustituya las correas y mangueras que parezcan estar deteriorándose.
- Verifique si hay fugas de aceite o agua antes de salir del muelle.
- Lave el motor con agua dulce después de utilizarlo en agua salada.
- Verifique las hélices y las bombas para evitar cualquier avería.
- Esté atento a los signos de corrosión.
- Cambie los líquidos según el calendario recomendado o al menos una vez por temporada.
- Mantenga la hélice limpia y en buen estado.
- Verifique que no haya fugas ni corrosión en ninguna de las piezas que atraviesan el casco. Asegúrese de que todas las válvulas funcionen y abran y cierren correctamente.
- Verifique el estado de las luces de navegación.
- Verifique y limpie el dispositivo antirretroceso de llama del motor.
- Limpie y ajuste las conexiones eléctricas corroídas o flojas.
- Verifique el funcionamiento del interruptor de corte del motor (ECOS, por sus siglas en inglés) según las instrucciones del fabricante.
Mantenga las sentinas limpias y sin residuos para reducir el riesgo de incendio. Mantenga el casco y la embarcación limpios y correctamente encerados para protegerlos del deterioro causado por el sol. El casco limpio se traduce en ahorro de combustible. La fibra de vidrio debe limpiarse con agua dulce y jabón no abrasivo. Si es necesario, utilice un cepillo suave para eliminar la suciedad atrapada en las grietas. Repare las grietas causadas por la tensión, la antigüedad o un accidente.
Si es posible, mantenga la embarcación bajo techo en un garaje, estacionamiento cubierto o guardería náutica. Como mínimo, coloque una lona sobre la embarcación para proteger el techo, el suelo, los asientos y otras superficies del sol y la lluvia.
Los sistemas de combustible constan de uno o varios tanques, válvulas, tuberías, bombas y filtros. Todas esas piezas pueden ser potencialmente peligrosas si no se realiza el mantenimiento adecuado. Verifique frecuentemente si el tanque está oxidado, ya que esto podría provocar fugas. Inspeccione periódicamente las válvulas de cierre, las tuberías y las bombas para detectar corrosión y desgaste. Verifique y cambie los filtros con frecuencia para asegurarse de que su motor reciba combustible limpio.
La herramienta más importante para diagnosticar problemas en el sistema de combustible es el olfato. Haga la “prueba del olfato” cada vez que suba a bordo. Si huele combustible, busque el origen del problema.