Amarrar un barco al muelle
A bordo de un barco, las cuerdas ya no se llaman cuerdas, sino cabos de amarre. Los navegantes deben saber qué tipos y tamaños de cabos de amarre son apropiados, cómo guardarlos correctamente y qué nudo utilizar según la situación. Para garantizar un uso seguro de los cabos de amarre, el operador debe mostrarles a los pasajeros cómo manipularlos y guardarlos correctamente.
Para atracar, debe haber a bordo, al menos, tres cabos de amarre pero es preferible tener cuatro:
- Un cabo de proa para asegurar la proa.
- Un cabo de popa para asegurar la popa.
- Al menos un cabo de resorte para reducir el movimiento de proa y popa.
El siguiente diagrama muestra el uso de cuatro cabos de amarre. Aunque el cabo de popa impide que la embarcación se mueva demasiado hacia delante, para mayor seguridad, podría utilizarse un cuarto cabo de resorte.